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lunes, 17 de marzo de 2014

USA LA CANALLA




Tras un viaje de casi 12 horas, entre vuelo, esperas, inmigración y demás controles, se plantaron en Nueva York la semana pasada el grupo musical andaluz con alma gaditana La Canalla. A su llegada les esperaba una recepción de bienvenida por parte de otros compatriotas, con vino español, cheetos picantes y demás snacks de Brooklyn. Accidentado encuentro pues entre risas y sueños, se iban durmiendo y despertando los miembros de este grupo, completamente agotados, fruto del viaje y otros bolos anteriores que les supuso no haber dormido prácticamente nada durante alrededor de cuarenta y ocho horas.

La Canalla ya es una banda consolidada en los circuitos de música en vivo de Madrid, Barcelona y por supuesto de su Andalucía natal. Ahora y tras varios años con esta formación, cruzan el charco para enamorar –con su especial manera de interpretar canciones– al público Neoyorkino que cada vez es más latino –aunque para entender las letras de esta banda hay que saber algo más que castellano, hay que saber andaluz–.
Tras el bolo del pasado domingo en el Drom –mítica sala de conciertos en el lower de Manhattan– se disponen a hacer una gira por los EE UU de América para presentar su último trabajo discográfico “El Bar Nuestro de Cada Día” (La Mar Sonora, abril 2013). Austin y Chicago les esperan. En Austín dentro el SXSW (South by Southwest) una de las ferias más importantes del mundo de la industria musical y por último en el Hard Rock Café de Chicago, dentro del ciclo ‘The Spanish Caravan Music Festival’.

Y es que a La Canalla no les asusta nada. Actuaron con afluencia de público –a pesar de que la contra-programación era el festival flamenco de Nueva York–, y se pusieron el mundo por montera gritando a todos los vientos, que el arte español va más allá de sus fronteras y, que si en su país no se reconoce o no se le da el lugar que merece, habrá una fuga de artistas buscando otros lugares del mundo, donde como en EEUU reconozcan el talento nada más verlo y entiendan que el arte y la cultura son inseparables.

La formación de La Canalla está compuesta por cinco miembros y su road manager –que ya es como uno más de este grupo inseparable que se mueve en bloque–.
El líder de la banda: Antonio Romera que se hace llamar El Chipi. Físicamente es una mezcla entre troglodita y Miguel Strogoff, cantante y letrista del grupo –aunque en varios momentos los demás le acompañen a los coros– con una voz muy particular –dulce en ocasiones y con rabia encendida en otras–, este crooner encandila al público con letras como: “La negra que no entra en el pantalón” o “Los que están arriba que se bajen de una puta vez, que todos los demás estamos abajo, muy abajo”, y con la actitud tan relajada que podrías pensar que está actuando en el mismísimo salón de su casa; llegando incluso a liarse un cigarrillo mientras interpreta alguna de sus canciones.
El resto de la banda: José López el contrabajista, con una alegría continua y una sonrisa que lo llena todo, deleita al público con el sonido de su contabajo acústico y en uno de los momentos baja al público con el resto de la formación, tocando sin amplificar y consiguiendo unos graves de esos que traspasan.
 Otro José –el batería–, en este caso Benitez de apellido. Algecireño de nacimiento y Catalán de adopción pero físicamente Palestino, y eso le costo estar metido en el cuartucho del aeropuerto un buen rato mientras los agentes de seguridad Estadounidenses le acosaban a preguntas y registros. Otro musicazo de conservatorio que a pesar de su juventud parece que hubiera nacido tocando la batería.
El trompeta Julian Sánchez que también toca el Balafón y el acordeón, pero que en esta ocasión decidió deleitarnos sólo a través del viento, embelesando al público con los solos de trompeta y los dúos con el saxo de un amigo –residente en Nueva York–, al que invitó a subir al escenario para encandilarnos con el sonido de los dos instrumentos. Junto con el saxofonista Gianni Gagliardi, consiguieron que el público no parara de aplaudir.

Javier Galiana gran pianista y compositor, algunos de los temas del repertorio son totalmente suyos. Tran pronto toca jazz como folk y todo suena maravilloso, fusionando el folclore, flamenco y jazz, junto con cancionero urbano de copla contemporánea. Sonido característico de La Canalla que sobre una base jazzística introducen tango, bolero, swing o lo que surja. Formó parte de la banda de Manu Chao y ha sido Profesor de la Escuela de Música Moderna y Jazz de la Universidad de Cádiz.
Y por último David –el mánager de La mar sonora producciones– siempre de buen humor, llevando al grupo de aquí para allá y haciéndose cargo del avituallamiento o cualquier otra cosa que los músicos pudieran necesitar. Un aplauso por haber conseguido la gira norteamericana.

Este es el segundo disco de La Canalla –Flores y Malas Hierbas fue su opera prima y desde aquí le auguramos un éxito rotundo.

Las fotos quizá no sean muy buenas pero tienen la solera de haberlas hecho en el momento en plena actuación.  

¿Crees que nadie en profeta en su tierra?