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lunes, 19 de enero de 2015

IBIZA EN MADRID



IBIZA EN MADRID

Si vives en Madrid y no te gusta el mundanal ruido, no desesperes que aún puedes trasladarte a un lugar más tranquilo, donde estar conectado con la naturaleza y a la vez tener todas las comodidades y facilidades tecnológicas, sin necesidad de salir de la comunidad.
Este es el caso de Valdemorillo, una localidad a 40km de la Puerta del Sol, donde el suelo aún está a precios asequibles. Por poner un ejemplo; en el centro de Madrid un apartamento de 50m2 costaría unos 800€ al mes, por ese precio en Valdemorillo podrías alquilar una casa independiente de tres plantas, situada en una parcela de 1.000m2, con piscina y vistas a las montañas.
Ese es uno de los motivos por el que los trabajadores free lance que no tienen horario fijo y por consiguiente no necesitan ir todos los días a la gran ciudad, están optando por vivir lejos del centro, anteponiendo el espacio para poder montar su propia oficina en la misma vivienda.
Desde hace más o menos una década, se está produciendo este cambio tan radical en la calidad de vida de muchos profesionales que huyendo de la deshumanización de las grandes ciudades, se están yendo a vivir al campo.
Este es el caso de músicos, escritores, escritoras, actores, actrices, etc. que prefieren disponer de un estudio propio, tener la facilidad de aparcar en la puerta de su casa sin coste adicional y salir de gira directamente desde la carretera, sin necesidad de atravesar toda la ciudad.
Y así ha surgido espontáneamente una comunidad de artistas en Valdemorillo, que apoyándose los unos en los otros, se han hecho fuertes en el pueblo y han conseguido ser autosuficientes utilizando la sinergia que da el hecho de estar conectados entre ellos.
Las urbanizaciones de Valdemorillo son de las más grandes de Europa y cuentan con todo tipo de prestaciones para la vida cotidiana. Además de eso, los vecinos han ido generando una serie de actividades paralelas con las que completar los servicios demandados y ya no tener la necesidad de ir a Madrid para nada.
Desde clases de yoga, sesiones de Reiki, masajes tántricos, echadas de tarot, y todo tipo de alternativas para alimentar mente y espíritu se dan cita en Valdemorillo.  
Por otro lado si se quiere salir de marcha, hay fiestas privadas y bares con música en vivo donde se reúnen intelectuales y artistas para dar rienda suelta a sus instintos más básicos como son las relaciones sociales.
Los domingos soleados al mediodía, se llenan las terrazas y restaurantes del pueblo para comer o tomar el aperitivo.
Los alrededores de esta localidad y la proximidad con la sierra de Guadarrama ofrecen caminos con diferentes niveles de dificultad para los amantes del senderismo.

En Valdemorillo hay lugares donde se pueden contemplar maravillosas puestas de sol, que aunque no son comparables con las que se avistan en la isla ibicenca de Es Vedrá, tampoco tienen nada que envidiarles.

Valdemorillo


Un pantano de recreo dentro de una de las urbanizaciones sirve para pescar y hacer ski acuático. 

Unos kilómetros más allá se encuentra el embalse de Valmayor, donde hay un puerto deportivo con decenas de veleros anclados, que salen a navegar en el buen tiempo.

 El pantano dispone de playas, las que gracias a los deportes acuáticos, tienen hasta oleaje, que además de ofrecer un buen baño, se puede disfrutar del deporte al aire libre haciendo kyte y/o wind surf. 

Junto al lago, se organizan picnics musicales dando lugar a interminables Jam Session, a las que al propio Charlie Parker le habría encantado participar.

Ya en el pueblo, hay una casa de cultura que tiene diversas actividades como: teatro, cine, exposiciones… y los miércoles se reúnen para hacer tertulias en inglés.
El ayuntamiento dispone de polideportivo donde los precios son populares y se puede nadar o tomar clases desde Pilates hasta Zumba.
Aún así y si te han quedado ganas de ver algún espectáculo en Madrid, estás a media hora en coche del centro o a tres cuartos de hora en transporte público. 
Realmente en Valdemorillo se vive una vida menos estresante y mucho más asequible, y además está al alcance de cualquier bolsillo.


  

¿Abandonarías la gran ciudad para disfrutar de lo que te puede ofrecer el campo?