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lunes, 20 de julio de 2015

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Cuando un trapecista se tira al vacío, necesita confiar en que su compañero porteador le vaya a sujetar para impedir que caiga a la red. Este estado de confianza lo consigue con la segregación de oxitocina.
La oxitocina es una hormona que potencia las relaciones sociales y podría estar directamente relacionada con el sentimiento de confianza y la generosidad en las personas. Algunos productos podrían llegar a estimular su producción, la cual tiene lugar en la glándula pituitaria. Como el perejil, romero, eneldo, tomillo, hinojo, hierbabuena, chocolate y leche animal.
Pero si además de tomar estos productos, tu hipotálamo no segregara demasiada cantidad de esta sustancia, también puedes fomentar la confianza y la generosidad de otras maneras:
–Con la Sinergia, que es la acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales, debido a que actúan conjuntamente. Con ella puedes beneficiarte tú mismo a la vez que favoreces a los demás, pues ayudando a otros en un proyecto concreto, te verás recompensado sumando fuerzas.
Compartiendo, que no es más que prestar parte de lo que tienes para que otra persona lo pueda utilizar simultáneamente. Así podrás disfrutar de la compañía de otros seres humanos que tienen las mismas necesidades que tú. 

Y para el que no le quepa ninguna de estas soluciones, hay una formula que consiste en la mezcla/fusión de las tres, y se llama Banco del tiempo. Se basa en la construcción de redes de ayuda y apoyo mutuo, entre ciudadanos del mismo municipio, donde se intercambia el tiempo por medio de la moneda regente, que es la hora.
Resultaría un topicazo si dijéramos que el tiempo es oro, pero si fuéramos conscientes de que con los minutos que nos sobran cada día podríamos ayudar a otros y a la vez sacar un beneficio, quizá esa expresión podría tomar un significado más cercano.
Si te apuntas al Banco de tiempo de tu ayuntamiento, todas las horas que utilices asistiendo a los demás, se te devolverán en forma de otros servicios que necesitas. De esta manera todo el mundo sale beneficiado y la solidaridad aparece sola al crear redes de apoyo.
Si eres un lince en internet puedes ayudar a otra gente a introducirlos en ese mundo, si eres bilingüe en cualquier lengua puedes dar clases de idiomas, si sabes mucho de una asignatura puedes ayudar a otros alumnos de cursos anteriores, y así sucesivamente. Por cada hora que inviertas en los demás, dispondrás de ese mismo tiempo en necesidades que tengas. Como que alguien te enseñe a cocinar, te ayude a limpiar la casa, te de clases de apoyo, te cuide al perro mientras estás de viaje, etc. En definitiva, es una red de ciudadanos que se apoyan mutuamente para hacerse la vida más fácil entre ellos y además te sirve para aprender que el tiempo es muy valioso y que no debemos malgastarlo.
Recuerda esto la próxima vez que te descubras diciendo “no tengo tiempo” mientras pasas horas frente al televisor, Tablet, o móvil tan sólo por puro entretenimiento.
Piensa que puedes hacer algo productivo con ese tiempo y sacarle rendimiento mientras ayudas a otros que lo necesitan.
“Llena tu tiempo libre cuidando a los demás y descubrirás que esta acción siempre revertirá en ti mismo”.

       ¿Cuanta gente está ahora mismo sufriendo porque no tiene recursos, porque tiene un drama familiar o simplemente porque está solo y necesita alguien con quien charlar?
¿Te has planteado alguna vez qué le ocurre a esa persona anónima que se cruza contigo en la calle? Quizá necesite ayuda. Quizá tú puedas ayudarle. A lo mejor no es tan difícil. Puede que solamente necesite lo que a ti te sobra.
Sé solidario.
No esperes más y actúa.

¿Crees que la juventud sólo piensa en si misma?


Este artículo forma parte del concurso de posts solidarios de los III Premios al Voluntariado Universitario.