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lunes, 27 de mayo de 2013

INCH´ALLAH





Trabajo en la comisión de calificación de películas del ministerio de cultura y tengo una enorme suerte, pues veo –antes que nadie– todo el cine que se va a estrenar en nuestro país. Ya sean largos, cortos, avances e incluso películas para vídeo. Somos diez personas de diferentes perfiles, que tras haber visionado cada largometraje, decidimos cual es recomendable para que lo vea la infancia, la adolescencia, o para la edad adulta. No se trata de la vieja censura de la época de Franco, ni siquiera de una calificación moral –pues cada uno tiene la suya propia–. Pero si, una recomendación para la protección del menor, ya que por sus imágenes explícitas o su temática pudieran asustar, herir o causar un trauma a los más pequeños. Hay que partir de la base que en este país no se prohíbe ver nada, de hecho un adolescente puede entrar en una sala donde se proyecte una película: “No recomendada para menores de 18 años”, sin acompañar de un adulto y bajo su responsabilidad. Pero una madre que vaya con su niño pequeño al cine, tendrá una orientación sobre cual largometraje es más aconsejable para ver con la criatura.


Aclarado esto, vuelvo a insistir en la suerte que tengo, al poder descubrir cada día, directores de cine que son nuevos para mi, y películas de todas las nacionalidades. Además las disfruto en versión original y eso siempre es un placer. Sin embargo y como contrapartida, después de ver hasta tres largometrajes diarios, te cambia la percepción que tenías sobre lo que es bueno o malo en el cine. De hecho la mayoría de las historias, las olvidas rápidamente dejando espacio en tu disco duro para recibir nuevas ofertas. Pero hay veces que una película se te queda grabada en la mente y ya no hay forma de deshacerte de sus imágenes. Este es el caso de Inch´Allah; Franco/Canadiense del año 2012, que se llevó el premio FIPRESCI, en la última edición de la Berlinale.

Su directora: Anaïs Barbeau-Lavalette –actriz, directora y guionista canadiense– consigue en esta cinta, conducir al espectador por todo un mundo de sentimientos a través de las miradas de Chloé –una médica canadiense– y sus dos amigas: Rand –una paciente árabe– y Ava –una militar Israelí–. De esta manera cuenta el conflicto Palestino-Israelí dándole además una visión de género. El público puede entender cómo viven y piensan los palestinos y cómo han llegado a normalizar el horror, al tener que convivir diariamente con el sufrimiento de las humillaciones y agresiones a los que son sometidos en su propia tierra. A la vez que Chloé, el espectador empieza a entender la imagen tan sesgada que nos han vendido en occidente del mundo árabe, contribuyendo con eso a su demonización.

Al igual que en la película La decisión de Shophie, el momento clave de Inch´Allah, es cuando Chloé tiene que elegir, y a la vez que el público, descubrirá que no se puede estar en dos bandos por mucho tiempo, pues al final siempre hay que tomar partido.

En febrero de 2013, Anaïs Barbeau-Lavalette fue nombrada artista del año por Les Artistes pour la paix, una organización con sede en Montreal que concede el galardón a las obras de arte que incluyen temas por la paz y el entendimiento.




Quizá esta película me haya tocado de manera especial, porque he viajado varias veces a Cisjordania y he visto y sufrido cómo tratan a los palestinos allí. Los Israelís han construido un muro de hormigón que mide ocho metros de altura y kilómetros de longitud, llegando a cercar ciudades enteras como Hebrón, Belén... Una situación mucho peor incluso que en el gueto de Varsovia, por las dimensiones del muro y la cantidad de seres humanos hacinados y malviviendo sometiéndose a la voluntad del invasor.


Siempre me sorprendió que precisamente los judíos que habían sufrido en su propia piel el horror del holocausto, ahora estuvieran haciendo con los palestinos lo mismo que los nazis hicieron con ellos. Entonces se dijo que ocurrió aquel genocidio porque el mundo no tuvo conciencia de lo que allí pasaba hasta que acabo la ocupación. Pero ahora que tenemos toda la información sobre la violación sistemática de los derechos humanos en Palestina, no sólo no se hace nada para pararlo, sino que los gobiernos miran hacia otro lado mientras siguen teniendo relaciones comerciales preferenciales con Israel como es el caso de la Unión Europea. Y la industria armamentística española sigue vendiendo armas a estos países que no cumplen los tratados internacionales.

En la navidad del 2008 como en los años anteriores, me encontraba en Palestina haciendo un concierto por la Paz en la Plaza del Pesebre de Belén. Asociaciones Israelís por la conciliación, nos invitaron a celebrar otro concierto en Tel Aviv el 27 de diciembre. Nada más llegar a esa ciudad tan tecnológica, empezó un bombardeo israelí en la franja de Gaza –la Operación Plomo Fundido– y siguió la contienda durante varios días.

Regresamos a España a principios de enero del 2009 y continuaba la masacre sin que nadie hiciera nada por pararlo. Promoví un manifiesto que firmaron un montón de personas de la cultura, intentando posicionarnos porque al igual que nosotros, en otras partes del mundo la población civil presionaba a sus gobiernos para que pararan esa barbarie. El 18 de enero y tras la presión internacional. Israel paró los bombardeos de lo que se llamó La Masacre de Gaza. Veintidós días continuados por tierra mar y aire, de ataques indiscriminados donde murieron más de 1400 Palestinos siendo la mitad de ellos, población civil, incluyendo mujeres y niños.

Han pasado cuatro años y todo sigue igual en Palestina. Gracias a iniciativas como la película Inch´Allah de Anaïs Barbeau-Lavalette al menos conseguiremos que los palestinos no caigan en el olvido hasta que definitivamente cesen las hostilidades.

Os dejo el comunicado del 2009, para que nunca olvidemos que todavía esto sigue pasando. y 

¡INCH´ALLAH PALESTINA LIBRE!

14/01/2009
Los firmantes de este comunicado, pertenecientes al mundo de la Cultura, declaran su indignación por la imagen falsa y distorsionada que se está dando del conflicto palestino-israelí.
El detonante de la violencia es la ocupación israelí.
Israel sigue avanzando e invadiendo territorios de los palestinos en lugar de replegarse a las fronteras del 67. Está humillando, deteniendo, hiriendo y matando, todos los días a niños, mujeres y hombres por toda Cisjordania. Hay bloqueo en ciudades como Nablus y Hebrón, desde hace 8 años e incursiones del ejercito todas las noches. Gaza es un campo de concentración asediado por tierra, mar y aire desde hace mucho tiempo.
A los palestinos se les derriban casas, se les niega el agua, la luz, el paso a los hospitales, a las escuelas, a los huertos… mientras la Comunidad Internacional lo permite.
Israel es el país que más incumple las resoluciones de la ONU, que menos respeta los Derechos Humanos. Ya el 6 de noviembre pasado, Israel sacó una normativa que prohibía la entrada en Gaza de informadores extranjeros, ¿es esa la libertad de expresión que la Comunidad Internacional apoya?
Israel es un país ocupante que ejerce prácticas de terrorismo de estado.
Exigimos, en nombre de la ética y la moral, a la Comunidad Internacional que envíe fuerzas de interposición, y obligue a negociar para lograr una paz justa, con la creación de dos Estados y que Israel derribe el muro.

Los firmantes estamos en contra del uso de la violencia de todas las partes y exigimos a nuestro gobierno llamar a consultas al embajador Español en Israel hasta que se detenga la ofensiva criminal hacia Palestina, como prueba contundente del rechazo que sentimos por las acciones desmesuradas del ataque israelí, y que negocie la entrada de informadores internacionales en toda la zona.

FIRMADO:

Amaral (Juan y Eva), José Saramago, Javier Bardem, Rosa Mª Sardá, Emilio Gutiérrez Caba, Verónica Forqué, Ismael Serrano, Fernando Colomo, Iciar Bollaín, Bebe, Carmelo Gómez, Cristina del Valle, Rosa Regás, Willie Toledo, Juan Diego Botto, Pilar Bardem, Fernando Guillén Cuervo, Mercedes Sampietro, Teresa Aranguren, Benito Zambrano, Alberto San Juan, Juan Diego, Lola Dueñas, Genma Cuervo, Ana Fernandez, Silvia Abascal, Caco Senante, Laia Marull, Dani Guzmán, Ana Rossetti,  Natalia Dicenta, Isabel Ordaz, Vicky Peña, Nieve de Medina, Ruth Gabriel, Paul Laverty, Silvia Marsó, Rosana Pastor, Pedro Costa Musté, Dafne Fernandez, Ramón Pons, Marina Rossell, Javier Ruibal, Carmen París, Luís Pastor, Mercedes Ferrer, Javier Corcuera, Mercedes Lezcano, Pilar Ordoñez, Juan Luís Iborra, Paco Ibáñez, Gerardo Olivares, Nacho Campillo, Carlos Bardem, Alberto Comesaña, Marta Belaustegui, Vampirella, Alexandra Fierro, Beatriz de la Gandara, Javier Coronas, Álvaro Longoria, Ana Arias, Yoima Valdés, Julia Trujillo, Lidia San José,  Manuel Gallardo, Mª José Goyanes, Paca Gabaldón, Claudia Gravi, Zoe Berriatua, Enrique Simón, Laura Maña, Ana Mª Barbani, Pilar del Río, Olga Rodríguez, Lourdes Guerra, Juana Ginzo, Mónica Cano, Paloma Paso Jardiel, Cristina Narea, Judith Mateo, Beatriz Bergamín, Esmeralda Grao, Vicky Luna, Inés Morales, Jorge Bosso, Ana Garrido, Ana Lezcano, José Infante, Esther García, Juanma Pagazaurtundua, Lara López, Alex Ollé (La fura), Pedro Miguel Martínez,  Fernando Íñiguez, Alicia Rosell, Francisco Cenamor, Ricardo Gómez, Antonio Polo.