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lunes, 26 de agosto de 2013

FRIGILIANA

    


Hace ocho años que el pueblo Malagueño de Frigiliana dejó de ser anónimo. Una pareja formada por un artista y la responsable de la empresa Producciones mirmidón, vivían allí y decidieron darle una vuelta de tuerca al lugar. Idearon algo imaginativo aprovechando la materia prima con la que contaban.

Crearon el Festival Frigiliana 3 Culturas y desde entonces esta localidad ya no ha vuelto a ser la misma. Ahora aparece en todos los mapas turísticos como punto indispensable de parada obligada.

Ayuntamiento, comerciantes, hoteleros y vecinos del pueblo, se vuelcan cada año para que esta muestra lleve el sabor del sur y se consolide como un festival digno de ser visitado, pues se encuentra ubicado en uno de los muchos enclaves pintorescos que tiene España.

La historia de Frigiliana se remonta a la época de los asentamientos prehistóricos del neolítico, –3000 años antes de Cristo–. Más tarde tuvieron presencia las civilizaciones fenicia y romana, pero fueron los árabes los que dejaron su impronta aún cuando convivieron con judíos y cristianos en una relativa tranquilidad.

De esa riqueza que da la mezcla cultural, ha basado Frigiliana su personalidad, dando paso a un festival anual donde se congregan gentes de todo el mundo para admirar y disfrutar esta singularidad durante cuatro días al año.

Un mercado medieval recorre el centro neurálgico del pueblo, y paseando entre sus puestos se inicia el descubrimiento de la fusión que hubo entre judíos, musulmanes y cristianos.

Además, en estos días se han podido contemplar exposiciones de instrumentos antiguos, se han hecho talleres de cómo se fabrican cajones flamencos, escuchado conferencias sobre la conexión entre el flamenco y la música andalusí, proyectado documentales de la temática, actrices y actores han interpretado teatro infantil y de calle, y se ha saboreado la comida tri-cultural en unas jornadas gastronómicas que ofrecen desde el menú degustación hasta un concurso de tapas en una ruta Mudéjar y Morisca por todos los bares del pueblo.

Pero sin duda con lo que la gente vibró más fue con sus conciertos. Música de las tres culturas que en esta ocasión corrieron a cargo de La banda Morisca, Javier Ruibal, Wafir, Vaibén, Fatomata Diawara, Mara Aranda y El Canijo de Jerez. Todo ello amenizado con fuegos artificiales, danza del vientre, pasacalles y la escritora Alicia Acosta narrando sus Cuentos a la luz de las velas.

Frigiliana, un lugar especial donde cada año podrás tele- transportarte a otra época y catar el sabor árabe, cristiano o sefardí en todas sus disciplinas, haciendo de esa unión una realidad cotidiana.

He pasado cuatro días increibles en este festival que siempre me ha hecho sentir como en mi casa, y espero que iniciativas de esta naturaleza se lleven a cabo en todos los rincones de España.

El periodista de El País Fernando Íñiguez @lolaversus, lo ha contado de esta manera: En la casa de judíos, moros y cristinanos.

¿Piensas que en el pueblo de tus padres o abuelos se podría hacer algo parecido?