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lunes, 4 de agosto de 2014

FOLKLORE HISTÉRICO





La palabra ringorrango, en la cultura tradicional es equivalente al término olé, que no tiene traducción ni significado específico pero que invita al optimismo, al movimiento y al ritmo. Ya lo dice la canción, “Y a ese mandil, échale un ringorrango que retumbe el agua en la arena….”.

Otra acepción de Ringorrango –que también debería contemplar la RAE–, es la de: formación folklórica de música tradicional creada en el año 2.011, en la ciudad de Zamora –aunque sus componentes provienen de toda la extensa geografía española–, con la única finalidad de divertirse.
 Este grupo tan bien avenido formado por siete miembros:  Agustín, Amelia, Fernando, Elisa, Laura, Mayra y Ruth, interpretan repertorio melódico de: Castilla y León –ajechaos de Peñaparda, corridos maragatos, baile sanabrés–, Extremadura –sones brincaos–, Cantabria –ligeros, jotas montañesas –, Huelva –fandangos– y de Madrid –seguidillas–.


Todos tocan percusión y ponen sus voces a los temas de folklore clásico dándoles su impronta histérica. Además Agustín (el latin lover de la formación) toca gaita sanabresa, tamboril y flauta de tres agujeros y Ruth (la rubia peligrosa del grupo) tañe el rabel Instrumento musical pastoril, pequeño, de hechura como la del laúd y compuesto de tres cuerdas solas, que se tocan con arco y tienen un sonido muy agudo–.



Ya que este blog está contado desde la perspectiva de género, y que la mayoría de los miembros de esta banda son mujeres, permitidme que me dirija al grupo en femenino –espero que los dos varones sepan sentirse incluidos en este genérico, de la misma manera que las mujeres nos hemos visto obligadas a sentirnos incluidas en el genérico masculino durante toda la vida–.

Hay que conocer a las componentes del grupo Ringorrango para darse cuenta que en ellas todo es alegría. La música, el baile, las ganas de vivir, eso es lo que te contagian en cada concierto. Tienen ya su primer disco en el mercado: Ringorrango, y todo apunta a que será un éxito. Pues sin tan siquiera contar con un departamento de management, han conseguido tener la agenda llena de bolos.
Al ser en su mayoría profesoras en diferentes instituciones, les ha servido para saber cómo optimizar su tiempo y sus recursos, encargándose ellas mismas la responsabilidad de sacar adelante el proyecto Ringorrango. Con la implicación tanto en lo artístico como en lo administrativo, cada uno de sus miembros colabora con un compromiso burocrático repartiéndose así todo el trabajo de oficina. Una de ellas lleva las redes sociales, otra incluye contenidos en el blog, otra hace la gestión de los bolos, y así sucesivamente hasta que está toda la tarea hecha. Eso si, sin desatender la parte creativa.

En tan sólo tres años de andadura como grupo ya han actuado en los más prestigiosos festivales de folk de nuestro país y próximamente en otros foráneos.
Pero a pesar de lo responsables que parecen, también son una pandilla gamberra y moderna que les encanta disfrutar de la vida y divertirse con lo que más les gusta: La música y el baile. Dejando bien claro que el folk no es una cosa de ancianos y que está más vivo que nunca.

Y como se apuntan a cualquier iniciativa creativa que caiga entre sus manos, os dejo el teaser de un futuro cortometraje tragicómico que gozaron interpretando las componentes de este grupo tan variopinto e histérico.
Disfrutad viéndolo y sobre todo “Que no pare la música”.



¿CREES QUE LA DIVERSIÓN EN ESCENA SE TRASMITE AL PÚBLICO?