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lunes, 6 de enero de 2014

New York New York, so good they named it twice


Gerard Kenny

 “New York New York, so good they named it twice”, es una canción del año 78 escrita e interpretada por el músico Neoyorkino Gerad Kenny.
¿Que es lo que tiene Nueva York que fascina tanto? ¿Y porqué numerosos artistas han compuesto canciones o escrito libros, rodado películas, etc, sobre esta ciudad?

 Nueva York es una ciudad de acogida y tiene ese halo romántico que te hace creer en el “sueño americano" –que a través del trabajo duro y la perseverancia, incluso los más pobres pueden ascender a lo más alto–. Porque NYC se ha convertido en el lugar donde cualquier cosa puede suceder y los sueños hacerse realidad.
Como soñar es gratis y New York es una gran industria del sueño –incluso sus calles parecen un plató de cine–, probemos a soñar que nos vamos a vivir allí –pues es una experiencia vital que todo el mundo debería tener, al menos durante un corto espacio de tiempo–.
Para conseguirlo sólo necesitamos tomar la decisión y llevarla a cabo. A veces favorece el hecho que tu país esté inmerso en una gran crisis, como cuando la gran depresión americana del año 29 –lo que se llamó el martes negro– que tras el New Deal les sirvió para levantar el país, construyendo cientos de rascacielos como símbolo del poder económico y convirtiendo la ciudad de Nueva York en la más importante del mundo no sólo a nivel de la economía sino de la cultura y de los negocios en general.
En España también necesitamos nuestro New Deal que aunque fuera imperfecto, nos ayude con las políticas sociales y sobre todo para hacer auto-crítica. Porque es verdad que nuestro país se ha gestionado muy mal, pero los ciudadanos y ciudadanas de a pie nos hemos acostumbrado a que nos resuelvan la vida otros, teniendo nuestro trabajo fijo, con seguridad social, pagas extras, una hora de escaqueo para ir a desayunar, una escapada de media hora antes de la salida, la vieja costumbre de llegar tarde al trabajo e incluso que otro compañero te fiche el dia que no has podido ir a currar. Desengañémonos; así no se levanta un país, ni se sale de la crisis. Eso es lo que hemos malentendido como estado del bienestar, no hemos sabido comprender que los recursos se agotan si los malgastamos y que la picaresca española se debió acabar con el Siglo de Oro. 
La idiosincrasia mediterránea, nos ha llevado a que los políticos roben lo que les de la gana, que el que tuviera un mínimo cargo cometiera abuso de poder, que el empleado por el que tanto han luchado los sindicatos, haya dejado de ser un obrero para convertirse en un burgués sedentario e inamovible que ni siquiera sabe idiomas porque con el español te entiendes en todo el mundo, y que quiere tener sus derechos intactos, trabajando lo mínimo posible y malgastando el dinero de otros sin arriesgar el suyo. Pues bien ese modelo de trabajo se ha terminado. El estado del bienestar nos lo hemos cargado entre todos y ahora hay que aprender lo que hacen en otros países para trabajar, que sin ser la panacea, pueda darnos ideas sobre cómo hay que actuar en este terreno a partir de ahora. Porque tenemos que entender que para salir adelante hay que remar duro y en la misma dirección. Y que si Nueva York genera tanta simpatía es porque la han construido con el esfuerzo de todos los inmigrantes y que el que vive allí venga de donde venga, se siente Neoyorkino, porque el trabajo dignifica al ser humano.
Un camarero en la Gran Manzana cobra hoy unos tres mil dólares al mes, y la vivienda le cuesta alrededor de mil dólares. En España el mismo camarero gana ochocientos euros al mes y la vivienda le cuesta esos mismos ochocientos euros. ¿Entonces a qué tipo de economía hemos llegado, donde la gente no genera el suficiente dinero como para poder vivir?
Para seguir con el ejemplo del camarero, resulta que en NYC el dueño del bar le paga cuatro dólares a la hora. El empleado tiene que poner en su trabajo la máxima energía y toda la simpatía que sea capaz de derrochar, pues el resto del sueldo depende de eso. Hay que ganarse las propinas para completar el salario, por eso es obligatorio pagar el 15% de recargo en la factura del restaurante, pero a partir de ahí cuanto más simpático y mejor servicio dé el camarero, más propinas recibirá, de esa manera la cultura del escaqueo no tiene el menor sentido.
Por otro lado un país tan imperialista como EEUU puede que no sea un buen ejemplo para la mayoría de las cosas – como sus políticas de salud o bélicas–, pero en cuanto a la cultura son un modelo a seguir. No sólo bajan los impuestos para que esté al alcance de todo el mundo, sino que la promocionan hasta el punto de hacer de la cultura un reclamo más para el turismo.
En España denostamos nuestra propia cultura –incluso nuestro Siglo de Oro, que ya les hubiera gustado tener a los americanos– y además le subimos los impuestos, transformándola así, en un artículo de lujo como el ocio o la diversión, dejando a los artistas al nivel de vagabundos que no tienen derecho a vivir dignamente de su trabajo. En España un artista está menos considerado y peor visto –incluso por la propia ciudadanía– que cualquier operario sin cualificar, no dando valor a los estudios que se necesitan para ser actriz, actor, escritora, escritor, músico o artista en general. Con eso se consigue que se produzca una especie de diáspora de gente de la cultura hacia otros países que por el contrario los acogen con sumo gusto. Pues la cultura y el pensamiento es lo que diferencia a los países hasta engrandecerlos.
De unos años a esta parte en España, se está dando una fuga de cerebros –No solo de artistas sino de científicos y gente muy preparada en todos los campos– y sin embargo en EEUU acogen a los talentos. Por supuesto que no es fácil conseguir un visado para trabajar allí, y tienes que demostrar que eres bueno en lo que haces y una persona con iniciativa e ideas. Pero están abiertos a que si se lo demuestras con papeles y por supuesto con dinero –alrededor de cinco mil euros– consigues un visado y ¡Voilà! puedes trabajar.
Cuando la crisis de un estado es tan brutal que no te deja ni respirar, es el momento de emigrar, buscar fortuna en cualquier otro lugar del mundo donde el desempleo no sea el tema predominante en tu vida.
EEUU es uno de los países que ofrecen un sin fin de posibilidades para aquellos que son capaces de tener ideas propias, trabajar duro en su desarrollo y llevarlas a la práctica. Cualquiera puede ser uno de ellos. Pero para eso la primera persona que se lo tiene que creer, eres tú.

A principios del siglo 20, fue la gran migración hacia New York, donde gente de todo el mundo se adaptó a vivir en la ciudad. 

¿Opinas que justo un siglo después ha llegado el momento de repetir la hazaña?