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lunes, 20 de abril de 2015

LAS NOCHES DE MADRID




A partir del 21 de marzo que empieza la primavera y en cuanto sale un rayo de sol, en Madrid emergen las terrazas como si las hubieran sembrado un conjunto de Dioses. Parece que crecieran en cada rincón de la ciudad, un sin fin de enseres que colocados en su debido lugar, susurraran implorando la necesidad de ser usados. Los transeúntes a su paso, escuchan el clamor de sillas, mesas y sombrillas, y sienten la necesidad de aglutinarse a su alrededor, hastiados de tanto frío vivido durante el invierno ya en ocaso. Ante esa nueva imagen de la ciudad, la gente aprovecha cualquier segundo de su ajetreada vida, para poder broncearse un poco brazos y cara, poniéndose frente al sol, eliminando así, ese color verde aceituna que se queda en la piel cetrina por la hibernación.
Hasta ahí todo estupendo, si no fuera porque este síndrome post invernal genera en la ciudadanía una especie de claustrofobia, costándoles un mundo entrar en teatros, cines, conciertos o cualquier otro espectáculo que se desarrolle en un espacio cerrado. A partir de la primavera y hasta bien entrado el verano, este tipo de eventos pierden totalmente su audiencia, pues no hay manera humana de levantar al público, que estando sentados en la misma fachada del teatro, deciden no entrar al interior del edificio para disfrutar de la magia que suponen los espectáculos en vivo.
Pero si fuéramos capaces de dejar por un par de horas este fenómeno tan característico de la época primaveral, haríamos otro tipo de actividades que aún siendo también lúdicas, además son culturales. 


Hay restaurantes en los que durante o después de la cena, ofrecen espectáculos. Este es el caso de la cadena de restauración japonesa Miss Sushi, con una cuidada imagen vintage, estos restaurantes ofrecen un menú por 30€ donde al tiempo que disfrutas del mejor sabor de la cocina nipona, al terminar te invitan a ver un monólogo en La Escalera de Jacob. Sala alternativa de teatro que cuenta con una barra de bar y dos espacios donde ofrecer diferentes tipos de espectáculos. 

Existe la posibilidad de pedir una copa, para que con gin tonic en mano se pueda acceder a la sala y degustar del brebaje mientras se ve la función elegida. En Madrid existen varios espacios con esta posibilidad de espectáculo más copa, así tenemos el Teatro Alfil, el Teatro del barrio, el Of Latina, el Micro teatro, etc. Salas alternativas donde igual se puede ver a un mago sacar algo de su chistera, como disfrutar de una comedia desternillante.


La Escalera de Jacob es un claro ejemplo de esta modalidad –teatro of Gran Vía–, situado en la emblemática calle Lavapiés de Madrid, este espacio con años de solera dispone de hasta 38 espectáculos distintos a lo largo de los siete días de la semana. Los sábados y domingos comienzan por la mañana con teatro infantil –incluso para bebés–, y terminan en la hora golfa con funciones para adultos. Hay comedias, monólogos, obras de magia, musicales, mentalismo o improvisación, todo tiene cabida en la Escalera de Jacob. Pues sus múltiples expresiones artísticas están concebidas para un público que busca una alternativa a los circuitos convencionales de ocio. La clave de su éxito es la calidad de las propuestas ya que apuestan por el talento y la continuidad de las compañías.
Allí se desarrolla también el Festival de Cortometrajes Cortos con Ñ –que en 2015 celebrará su sexto aniversario–, donde los protagonistas de las películas van a las proyecciones para charlar con el público. También hay talleres de improvisación, de actuación frente a la cámara y de folclore español con Eliseo Parra. Un espacio abierto donde se organizan eventos para particulares, empresas o incluso cumpleaños infantiles.
Según la Biblia, La Escalera de Jacob es una escala por la que los ángeles ascendían y descendían del cielo, que fue vista por el patriarca Jacob durante un sueño, tras su huida por el enfrentamiento con su hermano Esaú. La escalera se le apareció a Jacob cuando iba huyendo, cansado y triste. Simboliza el puente entre el Cielo y la Tierra, un nuevo vínculo entre ambas dimensiones.
Basándose en esto, en 1990 el director británico Adrian Lyne dirigió una película estadounidense con este mismo nombre Jacob's Ladder un  psico thriller, mezclado con elementos del cine de terror. La película se destaca por su juego con distintos niveles de realidad.
Pues al igual que en la Biblia y en la película, este espacio alternativo madrileño tiene una escalera que divide a las dos salas de teatro, pudiendo ir del cielo al infierno en un abrir y cerrar de ojos y cambiando de realidad con tan sólo subir o bajar unos cuantos peldaños.


¿Te atreves esta primavera a levantarte de la terracita un par de horas y entrar en otra dimensión?

lunes, 13 de abril de 2015

JUGUETES ERÓTICOS

AMANTIS
Hasta hace relativamente poco, los sex-shop eran unos locales siniestros, abigarrados de enseres y artilugios con aspecto sucio y olor a naftalina. Sólo los hombres se atrevían a entrar, pues las mujeres que lo hacían solían ser las strippers que trabajaban allí. Ellas bailaban en unas cabinas a modo de escaparate y, los hombres metían monedas en una maquinita para que se abriera la cortina y durante unos minutos, pudieran masturbarse mientras las chicas se desnudaban ante su lasciva mirada. Cualquier otro tipo de mujer que se acercara a esos locales, parecía que fuera buscando guerra, o trabajo, que a esas alturas prácticamente eran una misma cosa.


Hoy en día todo esto ha cambiado y mucho. Siguen existiendo este tipo de establecimientos, pero han proliferado otros, mucho más modernos que son los llamados: “Tiendas Eróticas”, pues aunque en inglés se traduzca exactamente igual, en España son otra cosa bien distinta. Se trata de negocios donde se vende salud sexual, más cercanos a las farmacias o a las tiendas de regalos que a los antiguos sex-shops sólo aptos para “viejos verdes”. Estos nuevos lugares son atendidos por gente joven, con una imagen y un trato muy familiar, para que tanto mujeres como hombres se acerquen a ellos con total naturalidad, como simples consumidores de artículos que fomentan la sexualidad sana y en libertad.



A una de esas primeras tiendas que se instaló en Madrid le pusieron el nombre de Amantis –palabra compuesta por una sugerencia al arte de amar y por el nombre del insecto que con su infame conducta amatoria, en ocasiones la hembra adulta, se come a su pareja justo después del apareamiento, e incluso durante. Aunque a pesar de ello, los machos nunca rehuyan la oportunidad de reproducirse. Se trata de nuestra querida Mantis religiosa. Un nombre tan sugerente que invita a querer saber lo que pasa puertas para dentro.
En el año 1998, un chileno afincado en Madrid llamado Carlos Mateo, fue el ideólogo e impulsor de esta nueva modalidad sexual. Se le ocurrió sacar los juguetes del armario, sacudirles la naftalina y convertir los artículos de sex-shop en un negocio normal. Con la ilusión de hacer fácil, divertido y accesible para todas las personas, el maravilloso mundo de los complementos para adultos. Carlos decidió alquilar un pequeño local en Madrid, en un barrio tan emblemático como Chueca, al que puso de nombre Amantis, para compartir la lucha por los derechos de las minorías sexuales. Y desde entonces y hasta ahora, el número 46 de la C/ Pelayo se ha convertido en todo un referente del placer sexual.
Al año siguiente, su hijo Cristobal decidió poner en funcionamiento la página Web www.amantis.net, para que todo aquel que quisiera pasar desapercibido, pudiera comprar este tipo de artículos en total anonimato. La versión On Line de Amantis fue todo un éxito y a partir de ese momento, Cristóbal se convirtió en el CEO de la empresa –Chief Executive Officer, el máximo nivel de decisión de la compañía; el Director General–.
Hoy en día, un equipo de 20 personas trabajan para dar ilusión y satisfacción a todos sus clientes en tres tiendas: C/ Pelayo 46 y C/ Ribera de Curtidores 10 en Madrid, C/ Torrent de l’Olla 145 en Barcelona, y un almacén también en Madrid, que surte a todos sus locales. Pero especialmente para todo el mundo a través de su web en español y en francés www.amantis.fr
Algunos de sus trabajadores habituales son:
Nikki, dependienta BDSMMarta, Community ManagerCristóbal, CEO, Pilar, experta en TupperSex... 

Pero quedan muuuuuchos más. Un negocio familiar donde padre e hijo trabajan mano a mano para hacer feliz y enseñar a disfrutar a todo tipo de público.

¿CREES NECESARIO EDUCAR EN SALUD SEXUAL?




        

lunes, 6 de abril de 2015

El BAILE DEL ÚTERO



El útero en su estado relajado o de buena salud, tiene un movimiento ondulante, como una especie de baile interno que produce placer. Es un movimiento que restablece la concepción de nuestra condición femenina. De hecho, un futuro bebé en gestación, construye toda su biología sobre la sensación que existe en el vientre de su madre.
No puede haber salud social si las mujeres seguimos con el útero bloqueado, obstruido o infartado, por los efectos del patriarcado metidos en nuestro cuerpo.
 El organismo tiene la capacidad de regularse: supura, cicatriza, se broncea…, el cuerpo está vivo y la biología es inteligente. No es admisible que aún sigamos creyendo que los procesos fisiológicos del cuerpo femenino son dolorosos, como la dismenorrea –dolor severo de las menstruaciones, llegando a tener cefalea, fatiga, vómitos y diarrea–.
La fisiología no duele. La biología ha creado el placer para perpetuarnos a través de nuestro cuerpo. Lo que nos duele no son los ovarios, lo que nos duele es un modo de vida que no nos permite a las mujeres ser como somos. Es el efecto de la interrupción continuada, de la libre expresión de nuestra vitalidad femenina.
El movimiento del útero es en sí mismo placentero, lo que duele es que no se mueva, que esté bloqueado. 
El útero es generador de Oxitocina –hormona que regula los procesos de amor, sexualidad, confianza, apoyo mutuo, etc.–, ingeniería biológica. El momento fundamental de nuestras vidas que dirige esta hormona, es el del alumbramiento. Cuando el parto no es interferido, los niveles de oxitocina que alcanzamos, son los más altos a los que llegaremos en la vida. Es un momento clave para determinar cómo se desarrollará el mecanismo de esta sustancia en la vida del bebé, ya que marcará su capacidad de amar. El estado de consciencia al que nos lleva la oxitocina es enorme, y ese momento es cuando desarrollamos el vínculo con la vida. Otros periodos en los que esta hormona está presente son cuando hacemos el amor, cuando nos tocamos, cuando compartimos comida, cuando nos damos un baño caliente, cuando nos miramos a los ojos, al abrazarnos… Todo lo que sucede en clima de confianza y cuidado, está regido por la oxitocina. Por eso es realmente importante cuidar todo este proceso.
Nuestra vida está construida en base a patrones que heredamos de generación en generación. El patrón es la matriz, el molde, la forma que resulta de la infinidad de inercias que somos. Cada uno tiene su particular canon, aunque este se conforme de fuerzas bastante comunes que tenemos normalizadas, y que no nos damos cuenta del efecto que provocan en nuestro organismo. Sin embargo la percepción te cambia cuando eres capaz de mirar una misma situación desde lugares distintos.
Hay una manera de entender que somos enteras, que nuestra vida no está fragmentada, que hay un lugar dentro de nosotras mismas que no está en conflicto, y que desde él podemos reorganizarnos.
Estar bien centradas en nosotras mismas, nos da la capacidad de sostener el vértigo que asoma cuando hemos de sacrificar nuestra postura, y esto sucede en el acto cotidiano, mientras aprendemos un nuevo modo de estar en la vida. Lo que viene después, es la gracia de descubrir que el cuerpo es biológicamente placentero, que la vida es mejor de lo que parece.
Ser mujer es una suerte. Los cambios que suceden en el cuerpo y la psique a lo largo del ciclo fértil son tremendamente ricos, disponemos de la capacidad de comprensión sobre cómo es el proceso creativo en la naturaleza, y esto llevado a los proyectos personales es una puerta a la realización de nuestros deseos. Tenemos que pulsarnos, sentirnos, comprendernos, conocer nuestra cara oculta para saber qué es lo que deseamos. Necesitamos ser mujeres en paz para traer la paz al mundo. Necesitamos ser mujeres presentes para no tener niños perdidos.




Hay un movimiento que trata de restablecer la concepción de la condición femenina, y dentro de él se encuentra el proyecto Uteropías –utopía del útero–. Esta iniciativa consiste en ser conscientes de cómo somos y cómo estamos. Darse cuenta de que transitamos un camino que lleva a la resolución desde dentro; a través de la consciencia corporal, la sensibilidad, la atención en el cuerpo, etc. Necesitamos tomar conciencia de nuestra anatomía, fisiología y del reconocimiento de nuestra biografía. De esta manera conseguiremos recuperar nuestra integridad de mujeres. El objetivo último es restablecer el pulso del útero.


El proyecto lo lleva a cabo Alicia Domínguez; psicóloga licenciada por la UCM en la especialidad de clínica, ahora profesional sanitaria. En sus terapias con mujeres, integra la mirada clínica, la psicosocial, la transcultural, la transpersonal, la perinatal, y todo lo que preceda o siga inmediatamente al nacimiento.
Le interesa la vida intrauterina, el desarrollo embrionario, el cómo se forman las primeras memorias. Trabaja por la salud del útero porque en ese campo ha encontrado el mayor potencial terapéutico y preventivo. Sus terapias, charlas y talleres, le hacen estar en un lugar de membrana, en los que adentro y afuera son una continuación, para poder trabajar a un lado y al otro del útero y conseguir así la recuperación y la protección del mecanismo de oxitocina. Utilizando como principio el estar en el centro, acompaña de esta manera a las mujeres en la liberación de los dolores, cambiando sus estructuras internas, y consiguiendo que la belleza y la fuerza emerjan en ellas cuando se liberan del miedo.
Por otro lado, tiene su consulta –es una palabra invisible, un sonido del silencio que evoca el vacío, un soplo de viento, un silbo… desde el taoísmo, la expresión wu wei, indica el camino de lo que se desarrolla naturalmente–. Ahí, entra en contacto con la versión más esencial: El masaje metamórfico, que es su herramienta más valiosa para este propósito. Creando una experiencia de bienestar que sirve de referencia para el recorrido terapéutico.

“El Ser humano se cura desde dentro, y suele ser en silencio cuando se da cuenta de lo que necesita”.

Esta consulta está situada en la sierra noroeste de Madrid. Aunque a veces Alicia, también se desplaza al centro, pero prefiere trabajar fuera de la ciudad, porque la naturaleza ayuda al proceso terapéutico.
El precio medio de una sesión es de 35€, aunque hay una breve cita previa gratuita en la que se plantean las necesidades y la propuesta de trabajo para decidir si harán el proceso juntas.
“La experiencia de los talleres y las terapias centradas en el útero son muy enriquecedoras. Hay encuentros de un día, como una introducción, charla y/o taller, y  procesos que ocupan entre 3 y 6 meses. Esta posibilidad de desarrollar un trabajo continuado está aportando resultados muy interesantes”.
El útero es el conjunto ordenado y finito de operaciones que permite hallar la solución de un problema. Y por eso es la herramienta de su trabajo.

“El camino de regreso a uno mismo no es fácil, pero el modo de hacerlo es muy sencillo”.

Para contactar con Alicia Dominguez:
Telf. de la Consulta: 619 552 990

¿POR DÓNDE EMPIEZA UN CÍRCULO?