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lunes, 22 de septiembre de 2014

PercuAutora







       A simple vista, Virginia Rodrigo parece frágil y ligera como una gacela. Pero en cuanto ahondas en su personalidad, te das cuenta que es una tía fuerte, de esas que no se amilanan ante nada. Se mueve por Madrid en su propia bicicleta y se considera fiel defensora de los derechos de las mujeres. Tiene un blog donde plasma sus pensamientos e inquietudes y además es PercuAutora.
Reconozco que el día que me presentaron a Virginia Rodrigo era la primera vez que escuchaba esta palabra: PercuAutora, y luego me enteré que fue ella misma quien la acuñó.
              De entrada me llamó la atención su talante, pues al ser escritora de sus propias letras –junto con el poeta Álvaro Tato–, habla de aquellas cosas que le preocupan como mujer, y lo hace con arte, gracia y talento.
       Todos los cantautores que yo había conocido hasta la fecha, se acompañaban de su guitarra. Otros lo hacían con el piano, pero nunca había visto a ninguno de ellos que saliera a cantar con la batería. En el caso de Virginia es que además es multiinstrumentista y performer; toca el cajón, la darbuka y todo el set de instrumentos de percusión, pero además toca la guitarra y el piano, aunque ella no quiera considerarse guitarrista ni pianista. Aparece en sus conciertos desprovista de todo lo superfluo, desnuda de alma y pies para que nada ni nadie le impida gritar a los cuatro vientos que su opción musical es tan válida o mejor que cualquier otra.

              Cuando le pregunté porqué se había dedicado a la música, me contestó esto:
       “Empecé a tocar sin demasiada intención. En mi familia todos provienen del ámbito académico; nadie se dedica a la música, así que empecé a hacerlo como hobbie. Comencé tocando percusión árabe y flamenca. En mi búsqueda por aprender un instrumento versátil con el que abarcar diversos estilos, empecé a estudiar batería. Paralelamente cursaba estudios de Humanidades en la Universidad Carlos III, que era bastante estricta y presencial y como yo ya llevaba unos años tocando, me empezó a salir trabajo de percusionista. Me pusieron muy difícil compaginar ambas cosas y pensé que sería tan improbable ganarme la vida con las Humanidades como con la percusión. Aposté y me decidí por la música. No me equivoqué, pues esta profesión me ha dado de comer, y la facultad no se muy bien qué frutos me habría proporcionado, sobre todo con la que está cayendo”.

              Sin embargo la docencia si que es algo que le viene de familia, así que decidió dar clases de percusión y, desde hace doce años dirige su propia escuela: Ritmo y Percusión.
Ella se siente completamente realizada con esta faceta de profesora y, niega rotundamente la vieja idea de que quien se dedica a la docencia, es porque no es demasiado bueno como para subir a un escenario.

       Virginia se formó durante años en la Escuela Popular de Música y Danza de Madrid. Desde entonces comenzó a trabajar como baterista y percusionista –en lo que lleva más de una década–, colaborando con artistas y grupos como Javier Paxariño, La Musgaña, Ana Alcaide o Eduardo Laguillo y varios miembros del grupo Radio Tarifa.
       En el año 2014 decidió sacar adelante su propio proyecto poniéndose al frente de la banda, cantando. Preparó, grabó y produjo su primer disco PercuAutora, en el que incluye su single HiperSexualidad que le ha llevado a tener más de 20.0000 visitas en You Tube. Ahora mismo se encuentra preparando la gira de otoño y además su disco PercuAutora está sonando todos los jueves a las 22,30 en el Teatro Alfil, insertado en mi monólogo MISS TUPPER SEX.
              Una amiga común nos presentó y en seguida me di cuenta que podríamos hacer sinergia y es que tenemos la misma visión de la cosas, así que era muy fácil que pudiéramos trabajar juntas.
Yo acababa de estrenar en el Teatro Alfil un monólogo que habla de la sexualidad femenina y pensé que el tema HiperSexualidad, venía que ni pintado para insertarlo durante el espectáculo. Ahora el público del Alfil, sale cada jueves tarareando su estribillo: “HiperSexualidad, hipermercado tecnia del sexo mundial”.
Espero que esto sea tan sólo el principio de un futuro lleno de colaboraciones entre las dos. Además le auguro un maravilloso porvenir a esta artista que también tiene algo de actriz en el escenario. ¡No hay que perdérsela!



¿PIENSAS QUE A LAS MUJERES BATERISTAS LES CUESTA MÁS SER VALORADAS?


lunes, 15 de septiembre de 2014

PÁNICO ESCÉNICO



                  El miedo o temor escénico es la respuesta psicofísica del organismo, generalmente intensa, que surge como consecuencia de pensamientos anticipatorios catastróficos sobre la situación real o imaginaria de hablar en público. Es habitual entre individuos que tienen que actuar ante una audiencia: actrices, actores, bailarinas/es, escritoras/es y artistas en general. Sus síntomas son:
·       Alteración del ritmo cardíaco
·       Sudoración copiosa
·       Urgencia urinaria
·       Malestar estomacal
·       Dolor de cabeza
·       Reducción de la secreción salivar
·       Dilatación de las pupilas 
·       Rubor facial
·       Sensación de "trac" o cierre de la laringe
·       Escalofríos
·       Nauseas
·       Inquietud generalizada

            Una página en blanco a la hora de empezar a escribir una novela, ofrece el mismo pánico escénico que el estreno de una función de teatro. Lo que va detrás de esta sensación, es la responsabilidad de hacerlo bien para que tus seguidores continúen leyéndote o siéndote fieles en la taquilla del teatro. La auto exigencia, el temor al fracaso, al rechazo y al ridículo son el quid de la cuestión.



              Yo he trabajado en prácticamente todas las disciplinas dentro del show business, y en una medida u otra, todas me han generado esa sensación estomacal. Para que podáis entenderlo los que no os dedicáis a esto, podría parecerse al día cuando en tu juventud tenías un examen, pero elevado a la enésima potencia.
       Ese cosquilleo en el estómago se ha ido repitiendo a lo largo de mi vida en muchas y diferentes ocasiones. Tal vez nunca desaparecerá. Un cierto nivel de ansiedad es algo positivo ya que te hace estar más alerta y despierta para reaccionar rápida y adecuadamente ante las situaciones de la vida. Aunque esto deja de ser tan positivo cuando se torna en un proceso crónico que nos va agotando y que provoca que estemos incómodos y nos sintamos mal.
Los síntomas asociados a este estado serían la sensación de fragilidad, inquietud,  vulnerabilidad, desprotección, flojera, nerviosismo, inseguridad, estrés emocional, angustia, sensación de opresión en la región torácica o abdominal, temor indefinido, preocupación desbordante con miedo a perder el control, taquicardia, sensación de ahogo, temblores en las extremidades, rigidez muscular, insomnio, dificultades para la comunicación, pensamientos negativos y obsesivos, etc.
               El problema se agudiza justo en el momento de salir al escenario y esa serie de síntomas físicos y psicológicos aparecen para hacerte sentir incomodo y enfermo: desde la descomposición intestinal –con el agobio que eso supone, al tener que ir al baño asiduamente–, hasta la fiebre. Para mi lo peor es la sequedad de boca, esa sensación que hace que se te pegue la lengua al paladar.
       Esta sintomatología extrema de ansiedad tan pronunciada, la he experimentado pocas veces en mi vida laboral, pero muy intensas y no hay manera de eliminarlo salvo auto–convenciéndote que puedes con la situación. El caso es que sabes que realmente puedes, ya que siempre has salido adelante y el público nunca se ha dado cuenta de cualquier fallo o error que hayas podido cometer. Pero inconscientemente sigues pensando en la posibilidad que se te quede la mente en blanco y se te olvide todo el texto. La necesidad de hacerlo bien y el exceso de responsabilidad son realmente tus grandes enemigos.
                Hay que eliminar como sea esa sensación tan castrante que no te deja funcionar bien ni disfrutar de lo que realmente te gusta hacer.
                La ansiedad es un sistema de alerta del organismo ante situaciones consideradas amenazantes. Está relacionado con su percepción y con la capacidad de dar respuestas adecuadas frente a ellas. Dichas amenazas pueden ser reales (con una determinada probabilidad) o ficticias, y para enfrentarlas podemos usar todo tipo de estrategias: Huir, luchar, intentar dejar de sentir,  desarrollar habilidades o buscar elementos de protección.
               Sin embargo estos síntomas varían mucho en los trabajos donde puede existir un margen de error, como por ejemplo para los actores, todo lo que tiene que ver con el audiovisual. Porque aunque tengas nervios antes de actuar, el simple hecho de pensar que se puede repetir la toma, ya te hace tener una relajación interna que en el teatro no se da.
              El pánico escénico tiende a manifestarse antes de actuar en público, y durante la función, aunque te encuentres frente a grupos que no muestran en forma alguna predisposición o rechazo. Esto, sería revelador del componente intrapersonal que induce o influye en la experiencia de incomodidad.
              La única solución a esto según mi profesor del taller de monologuistas es grabarse en la mente esta frase: “La comedia no mata”.
      


              Ahora estoy en el Teatro Alfil cada jueves a las 22,30h con mi monólogo de humor de 90 minutos de duración, MISS TUPPER SEX. La responsabilidad de estar sola en el escenario consigue que, después de llevar haciendo tupper sex –algo bastante parecido– durante más de cuatro años en multitud de casas particulares, –donde me habían desaparecido por completo todos estos síntomas–, haya vuelto la sensación. Ahora al enfrentarme nuevamente al público desde el escenario viene a mí este estremecimiento que quiero eliminar completamente de mi vida. La única manera de lograrlo es con la seguridad de que lo que hago está bien, que la obra interesa al público y que está sobradamente probada su efectividad. Hay que añadir que la gente sale encantada de la función y que se ríen un montón. Así que realmente funciona.

“Pilar Ordóñez nos lleva a la igualdad también por el sexo. ¡Imprescindible!, ¡Inmensa!”
FLOR DE TORRES
(Fiscal Delegada de la Comunidad Andaluza. Violencia a la mujer y contra la discriminación sexual de género. Fiscalía Superior de Justicia de España).


“La igualdad empieza con la libertad sexual y Pilar Ordoñez te lo cuenta con mucho humor en MISS TUPPER SEX.”
LYDIA CACHO
(Periodista y escritora. México)

"El sexo con humor es tres veces más placentero y con MISS TUPPER SEX, lo vas a comprobar"
ISABEL DE OCAMPO
(Directora de cine y Presidenta de EWAN –European Women Audiovisual Network–). 


“Un grito de libertad para las mujeres”
PILAR BARDEM
(Actriz)


“La información es poder. Descubre más sobre tu sexualidad en clave de humor y empodérate”
BIBIANA AÍDO
(Ex ministra de igualdad de España)

“Inteligente alegato a favor de la autonomía de las mujeres”
LEIRE PAJÍN
(Policy Advisor UNDP. New York y Ex ministra de Sanidad de España).


“Espectáculo imprescindible para el empoderamiento de las mujeres”
BEGOÑA PIÑERO
(Presidenta de: “T F Les Comadres de Gijón” e impulsora de “El Tren de la Libertad”).

“Indispensable Espectáculo
para una nueva Revolución Femenina”
CLARA MONTES
(Cantante)

“Divertidísimo monólogo que te enseña a conocerte”
ROSARIO FLORES
(Cantante).

"TRONCHANTE MONÓLOGO SOBRE
LA SEXUALIDAD FEMENINA.
¡NO HAY QUE PERDÉRSELO! ¡NECESARIO! ¡VITAL!"
ROY ARIAS
(President R. A Studios & TheatresTimes Square, New York). 


"UN SOPLO DE AIRE FRESCO QUE NOS ENSEÑA A CONOCER A LAS MUJERES"
 DANY MACACO
(Cantante)

"Pilar Ordóñez nos muestra con este espectáculo la sexualidad de las mujeres y para las mujeres de una manera abierta y completamente libre. Para disfrutarla en todas sus dimensiones y así practicar el amor y no la guerra".
 CRISTINA DEL VALLE (Cantante "Amistades Peligrosas" y presidenta de la Plataforma de Mujeres Artistas Contra la Violencia de Género).

¡BIENVENID@S A MISS TUPPER SEX!
Monólogo de humor de 90 minutos de duración –basado en el libro homónimo– donde la propia autora, actriz y humorista PILAR ORDÓÑEZ habla sin reparos de sexo. Poniendo al servicio del público toda la curva de la sexualidad femenina desde el apetito sexual hasta el fisting. Incluye la lectura de testimonios reales de mujeres y hombres, que ponen de manifiesto lo que gusta o no al género femenino.
Utilizando el fenómeno tupper sex –reunión de mujeres para hablar de sexo con venta de juguetes eróticos–, Pilar Ordóñez muestra, en este espectáculo, algunos de esos juguetes y reparte preservativos y lubricantes entre el público. Creando un animado monólogo de educación sexual con visión de género, donde la divulgación y el humor van de la mano. 
           Una obra divertida y ágil, en una nueva forma de hablar de sexo sin pudor. Imprescindible para quienes no se atreven a preguntar o desean acercarse al conocimiento de su propia sexualidad de una manera relajada y divertida.



              Ver el Teatro lleno es una de las motivaciones que tenemos las actrices/actores para sacar adelante nuestro trabajo disfrutando de él. Para que esto ocurra el Teatro Alfil hace descuentos de hasta el 50% del precio de la entrada para grupos a partir de 4 personas. No dejes pasar esta oportunidad y comparte conmigo estos momentos.


              He llegado a la conclusión de que efectivamente: LA COMEDIA NO MATA.

¿QUÉ, TE VIENES?


lunes, 1 de septiembre de 2014

CONTRAPLANO


En la terminología cinematográfica, la otra cara de la moneda se llama contraplano.
Estamos muy acostumbrados –en la vida en general– a ver únicamente lo que se nos muestra y por tanto la mayoría de nosotros no solemos reparar en la otra visión de las cosas. En una película vemos el plano del protagonista contando la historia, cuando de pronto la cámara se gira y aparece el antagonista reaccionando. Ese es el contraplano, y al igual que en el cine, todo tiene su otro lado.  
En el caso de un festival rural, donde se implica un pueblo entero, el contraplano son seres humanos llenos de ilusión que trabajan durante todo el año para preparar la festividad de esos cuatro días tan especiales, en los que se vuelcan por atender al público de la mejor manera posible. Suelen ser negocios familiares (PIMES), las empresas que hace varias décadas ayudaron a nuestro país a elevar la clase media al pódium del progreso.
En Frigiliana durante el festival, toda la familia trabaja codo con codo, incluyendo los niños que crean sus propios puestos ambulantes de productos artesanos y caseros. Los horarios desaparecen y de la mañana a la noche todo se hace por y para el visitante.
Un año más el Festival Frigiliana 3 Culturas (va por la novena edición) está lleno de música, baile, talleres, cuentacuentos, títeres, pasacalles… para deleitar al público prácticamente las veinticuatro horas del día. Lo que cambia cada año son las actuaciones y los nuevos espectadores, el resto son siempre los mismos. Los niños del pueblo van creciendo y los que empezaron vendiendo tarros de mermelada fabricada en casa en el portal de su vivienda, ahora colaboran con sus padres en el restaurante familiar o en la tienda de ultramarinos, porque toda ayuda es poca.
Los días previos al chupinazo de salida, el pueblo entero encala sus fachadas, colocando después, plantas y flores en aceras y portales. El caminante agradece este gesto cuando disfruta del paseo por un pueblo tan limpio que recuerda a los parques temáticos fabricados artificialmente para el turismo.
Los negocios preparan la faena semanas antes del festival, para que todo esté listo llegado el momento y así puedan ayudar al visitante de Frigiliana a que tenga un buen lugar donde descansar y reponer fuerzas tras cada actividad de las 3 Culturas. Que su estancia se convierta en inolvidable es la mayor aspiración de todos los frigilianenses o aguanosos, como también se les conoce debido a los jugosos frutos que cultivan. Alrededor de 18.000 personas se acercan cada año al festival y hay que darles buen trato, cobijo y comida para que vuelvan en la próxima edición. Este es el secreto de Frigiliana: sus gentes.
En el negocio de la hostelería hay varios lugares donde hospedarse: un hotel, hostales de agroturismo, unos cuantos cortijos y hasta casas particulares que se prestan a albergar no sólo a los visitantes, si no también a feriantes, artistas, y gente de la producción que se desplazan de toda España, para poner en funcionamiento el engranaje de un festival que ya se ha convertido en uno de los clásicos.


Buen lugar donde pernoctar es la Hospedería El Caravansar, antiguo granero convertido en alojamiento rural con encanto. Está administrado por un matrimonio, de los del pueblo de toda la vida, que en tiempos de crisis decidieron cambiar el negocio de la construcción por el de la hostelería, regentándolo ellos mismos y resultando un negocio familiar muy agradable en pleno centro del pueblo. Sus propietarios se desviven para que a los clientes no les falte de nada y lleguen a sentirse como en su propia casa.

Cada mañana y tras el desayuno restaurador apetece un paseo por el intrincadas calles del pueblo, haciendo parada en puestos y tiendas para comprar algún que otro souvenir que poder llevarte de vuelta a casa, y así recordar Frigiliana hasta el próximo año.



Detenerte en la tienda de artesanía Azahar es maravilloso, pues entre sus cachivaches se puede apreciar el ejemplo de convivencia que tuvieron en tiempos: judíos, moros y cristianos. Aquí encontrarás todo tipo de artesanía de las tres culturas traída desde sus países de origen, evocando lugares lejanos donde perderte. Artículos de decoración, muebles y objetos antiguos son la clave de este lugar. Ana es la dueña, una mujer de mediana edad que decidió abrir esta tienda hace ya varios años, siendo pionera en traer la decoración típica de Frigiliana: recipientes morunos para velas colgantes.


 Tras el paseo y para recobrar fuerzas, un buen lugar donde comer y en el que la brisa aparece, debido a su enclave privilegiado en la plaza principal, es el Restaurante Sal y Pimienta dirigido por un matrimonio polaco que atravesando Alemania de este a oeste, decidieron afincarse en Frigiliana debido al clima y a la buena acogida que tuvieron por parte de la gente del pueblo. Los fogones con especialidad en cocina polaca corren a cargo de la madre de ella y el resultado es una comida casera diferente a buen precio y con un trato inmejorable.


Ya por la tarde para huir de los calores del sur, qué mejor que probar la exquisita cerveza artesanal Axarca, fabricada en el mismo pueblo de Frigiliana por una pareja que emigraron de Madrid y decidieron gastar todos sus ahorros en abrir una micro-cervecería, tan de moda en los últimos tiempos. La Domadora y el León es cómo se llama su bar/bodega y aseguran que una vez pruebas una cerveza artesanal, ya nunca más podrás degustar otra industrial. Y es que al producir pequeñas cantidades se pone especial esmero en su elaboración pero sobre todo en la utilización de ingredientes de primera calidad. Además durante el festival ofrecieron un taller sobre cómo fabricar cerveza. La mejor manera de crear adeptos a la micro-cervecería es dándola a catar y aprender a elaborarla, para más tarde poder beber tu propia cerveza en casa y ofrecerla a tus amigos cuando vengan a visitarte.


Al caer la noche y antes del concierto resulta muy agradable ir a cenar al Restaurante El Jardín; un lugar lleno de palmeras y con vistas inmejorables. Atendido por simpáticos camareros que se desviven en varios idiomas para servir a todo el mundo y darle lo mejor de su cocina tricultural. Allí, en lo más alto del pueblo donde la brisa te hace olvidar el calor de la tarde, y tras la cena, se puede degustar un refrescante Gin Tonic con la ginebra Larios perteneciente al mayor terrateniente de la comarca.
Ya con el estómago lleno y en el centro de la plaza del pueblo, se encuentra el escenario de los conciertos, donde podremos bajar la comida al ritmo de la actuación de esa noche, que seguro habrá para todos los gustos pues en esta novena edición de Frigiliana 3 Culturas, se han dado cita en sus escenarios, artistas como: Kepa Junkera, Miguel Campello (El Bicho), La Musgaña, Karavansar, Revolver, La Shara, 17 Hippies, Mudéjar, Les Morenillas y La Banda Morisca.
Tras el último concierto sólo queda el viaje de vuelta a casa, con la añoranza de unas gentes que forman el pueblo de Frigiliana y que se han metido en nuestro corazón. Aunque de momento lo dejemos atrás, nunca será un adiós definitivo, porque a Frigiliana al igual que a Roma, siempre se vuelve.

         ¿TE APUNTAS EL AÑO QUE VIENE?